Mantenimiento de los cartuchos
Los cartuchos Blackline están diseñados para reducir al mínimo el mantenimiento necesario. La mayoría de los sensores vienen calibrados de fábrica y muchos modelos son resistentes a fallos como el envenenamiento o la sensibilidad cruzada.
No obstante, se recomienda realizar inspecciones periódicas, calibraciones (para sensores IR, PID y electroquímicos) y aplicar prácticas de manipulación limpias para mantener el rendimiento.
- Manipula los cartuchos con cuidado y evita tocar las membranas de los sensores.
- Utiliza un destornillador manual para instalar el cartucho. No aprietes demasiado los tornillos.
- No instales ni retires los cartuchos en entornos húmedos o en los que se forme condensación.
Si el dispositivo no supera una prueba de funcionamiento o muestra un error del sensor que persiste tras reiniciarlo, sustituya el cartucho.