Corrosivo para los metales
Clase de peligro físico según el WHMIS 2015. Los productos clasificados en esta categoría pueden dañar o destruir metales, lo que puede provocar derrames, incendios o explosiones reactivas. Entre los ejemplos de sustancias corrosivas se incluyen el ácido clorhídrico, el hidróxido de sodio y el ácido nítrico.